viernes, 4 de mayo de 2007

¿Qué hubiéramos hecho los románticos sin cementerios?


A veces blogger es como pasear por un cementario y eso tiene su gracia a pesar de todo lo que significa. Hace algún tiempo encontré por casualidad un blog cuya última fecha de publicación databa del nueve de abril de dos mil seis. Domingo de ramos, se titula. Una única foto en la entrada muestra a un grupo vestido de época con unos ramos en las manos (podéis verlo vosotros mismos en gatomurr.blogspot.com) Una coincidencia hizo que localizara el nombre de Erri de Luca en algún punto del blog y leí. Leí con agrado. Hasta la primera entrada (fechada el veinticuatro de enero de dos mil tres) y aquí empecé a comprender. Dos citas perfectamente elegidas para decir lo que había que decir. Sin más. Yo hoy aquí voy a reproducir la entrada porque no he encontrado mejores palabras ni más atino para expresar lo mismo:


viernes, enero 24, 2003

«Una condición imprescindible para el perfecto desconocido es la soledad, sin la cual todo sería sosa jactancia. He aquí la razón por la que he decidido escribir cuanto me acontezca, pues tengo la certeza de que algo va a sucederme. Sólo escriben diarios los solitarios y los fatuos. Yo creo poseer ambas virtudes. Téngase bien presente que un hombre aislado de sus semejantes es, indudablemente, un hombre nuevo a cada momento. En consecuencia, sólo mediante el uso de este Diario podré reconocerme y encontrarme, si es que me pierdo.» (De Diario de un hombre humillado, Félix de Azúa)

«¿Qué haces ahora? –me preguntó–. ¿Llevas un diario? Así que escribo la primera anotación hoy...» (H.D. Thoreau)

posted by Krapp


Sintiendo relativamente el plagio, me despido de vosotros hasta dentro de unos días.