viernes, 22 de mayo de 2009

fascinante camino de poder

Cada capitán Ahab tiene su propio Moby Dick.

A mí el mío me lo ha enseñado el san pedro con la confusión característica que producen los grandes descubrimientos.

Ahora queda lo más difícil. Limpiar recuerdos, ordenarlos, convencerme de no hacer como el que no ha visto nada.

Anduvimos catorce horas en silencio un grupo de trece personas. Cada uno con sus propias preguntas y respuestas rondándole la cabeza. Yo luchaba a veces a favor y a veces en contra de este moby dick que ocupa toda mi inteligencia y que al final me proponía dejar de preocuparme por ciertas cosas.

Casi todo va bien, me dije.

El resto es tomar decisiones.

Sea.

5 comentarios:

Okr dijo...

Literatureas o... qué has visto, nen... cualquiera diría que se te apareció la virgen (la Virgen), un extraterrestre o algo peor.

Lara dijo...

oh oh

Angeles dijo...

Tu experiencia puede o no ser importante si a partir de ella sabes que hacer.

cuídate.

mariona dijo...

Sea.
(Un beso fugaz por aquí)

David J. Calzado dijo...

Feliz karma, Robinho.